Cultural Experience | Seville

Lecciones Que España Me Ha Enseñado

Creo que es imposible pasar un largo tiempo en otro país sin aprender algo (probablemente aprenderás mucho.) Pues yo pasé mi verano trabajando en España, y España me ha enseñado mucho, y por eso tiene un lugar especial en mi corazón. Aquí hay algunas de mis lecciones:

No lo tomes personalmente. Lo primero y quizás lo más importante. La gente en España, especialmente las mujeres, tienen personalidades fuertes. No tienen dudas en decirte exactamente lo que piensan. A veces pensarás que los españoles están enojados contigo pero no es así, solo estan diciendote lo que creen. A veces es porque quieren ayudarte mejorar. No cierres tu mente. Tienes que estar preparado(a) para aprender de las cosas que la gente te dice.

Ten confianza en ti mismo. Aunque las personas intenten criticarte, si crees en ti mismo, sigue adelante. Y sigue con confianza. Vivir en otro país puede ser intimidante. Quizás no hablas el idioma, o no tienes idea donde esta localizado todo, o no conoces a nadie. Para mi, cuando empecé mi práctica este verano, fue algo muy difícil. No sabía mi lugar en mi oficina y no sentia que podia hablar bien el idioma. Era más fácil sentarme en una esquina que preguntar por tareas, temía qué si yo preguntaba algo con las palabras equivocadas, ellos no iban a querer darme trabajo o pensarían  que mi español no era suficientemente bueno. Pero cuando llegue más allá de mis miedos y los pensamientos negativos, yo me di cuenta de que si era capaz. Y desde que yo decidí que podía  hacerlo, que podía cooperar y hacer cualquier cosa en la oficina o en general, todo cambió. Yo pedí mucha tarea y la recibí. Yo aprendí y ayude. Yo me convertí en alguien muy útil en la oficina y mis compañeros sabían que yo tenía la capacidad para aprender y la confianza en hacer todo lo que me proponía.

Una vez, yo tuve un fin de semana de locura (típica experiencia Española), viaje a Córdoba y estaba intentando regresar a mi ciudad, Sevilla. Pues yo había perdido todo de mi dinero. Cuando por fin regrese a Sevilla (te juro que el viaje tomó nueve horas cuando debió de haber tomado dos horas) yo no tenía nada. Me bajé del tren y no tenía ninguna idea donde estaba en mi ciudad. Tampoco tenía mi tarjeta de autobús y por eso no podía montar un bus para regresar a mi piso. No tenía dinero para un taxi. Entonces, yo me acerqué a la primera persona que vi y le pregunté, “Perdona, ¿dónde está La Macarena?” y la persona me dijo, conmocionado, “Chica que está muy lejos!!! Tu debes llamar un taxi. No debes caminar.” Y su cara cuando le dije que no tenía dinero para un taxi, que vista!! Y así continúe, preguntando a la gente donde estaba La Macarena y confiando en sus direcciones. Me tomó cuarenta minutos para llegar a mi destinación, caminé desde la estación del tren a mi piso solo con mi mochilita y las palabras de extranjeros guiándome. Yo supe, en ese momento, que si yo podía usar mi segundo idioma y llegar a mi piso sin dinero, después de cuarenta minutos, yo podría hacer cualquier cosa.

Ten otra cervecita. Me di cuento que los americanos, incluyendome a mi, somos muy rígidos!!! Nos gustan nuestros “horarios” y nos gusta planear cada momento y ser lo más productivo posible. En Europa, no es así. No se imaginan cuántas veces mis jefes me dijeron que tomará un descanso y comiera desayuno. En España no tienen la misma actitud de “the grind” como los americanos. Además,  me di cuenta de que la gente en Europa no tiene el mismo estrés cuando una situación no puede ser controlada.

No estuve sola en el viaje que mencione previamente, el que tomó nueve horas. Estaba con otra americana y dos hombres de Francia. Fue desastre tras desastre lo que sucedió con nuestros planes al intentar regresar a nuestra ciudad. Incluso, intentamos usar varios y distintos métodos de transportación. Y cada vez que algo no funcionaba mi amiga y yo estábamos mas y más estresadas. Constantemente nos encontrábamos diciendo, “Nosotras nunca vamos a volver a Sevilla.” Pero nuestros nuevos amigos tenían otra actitud y decían, “Otra cervecita!” Al fin, terminamos tomándonos cuatro cervecitas entre todo lo ocurrido. Nuestros amigos nunca estaban estresados. ¿Y sabes que? Nosotros llegamos a nuestros pisos esa noche y no omitimos ningún plan. Y en comprehension retrospectiva, descubrimos que nuestro estrés no ayudó para nada. Solo nos hizo perder tiempo, tiempo con el que nos pudimos haber divertido aún más. La necesidad a querer controlar alguna situación no es buena. Entonces, ten otra cervecita. Que probablemente vas a llegar a tu destinación, aún que no sepas cuando, pero llegarás. Siendo así, no te preocupes porque todo saldrá bien. En Verdad.

Extrañar cositas no es algo malo, pero recuerda, no es una prioridad. Es normal, de verdad, echar de menos las cosas o la gente de tu vida usual. Cuando hace noventa grados de calor afuera es normal echar de menos el aire acondicionado. Por ejemplo, yo extrañe muchísimo el café helado (porque hacía tanto calor!!!) y las cafeterías solo ofrecían frappes – y no es lo mismo. Y es normal extrañar a tu familia y a tus mascotas. Pero no puede ser una prioridad el extrañar todas las cosas que no tienes disponibles. Un nuevo lugar tiene sus propias cosas que tu pais y tu hogar no tienen. Enfócate en esas cosas. Las cosas distintas. No busques maneras en cómo recrear tu vida de tu país de origen, adáptate a tu nueva situación y disfruta lo que es distinto, porque no es para siempre.

Y algunas otras cosas:

Ríete de ti mismo. Si te tomas muy enserio, estarás descontento y no disfrutarás de tu tiempo. Parecerás un tonto intentando vivir la experiencia perfecta, recuerda que estás en un nuevo país y las cosas se hacen en maneras muy diferentes. Especialmente si no hablas el idioma en su totalidad, como yo. Vas a decir cosas incorrectas y estará bien. Aprende a reírte de ti mismo en lugar de juzgarte.

Se valiente. Porque tus miedos van a detenerte. Tener miedo nunca te ayudará. Si tú decides qué “playing it safe” resolverá tu miedo y preocupaciones, tu experiencia será muy disgusta. Disfruta de las posibilidades y de lo que puede suceder cuando tomas riesgos (pero claro, no tomes riesgos tan peligrosos).

Y por último. Enrique Iglesias gana. En todo. Siempre. Y está bien si pides una a dos de sus canciones en cada bar o discoteca.
Vale. Pues, estás son algunas de las lecciones que yo aprendí durante mi estancia en España. Si me crees, o no me crees, lo que sea. Ve a España tu mismo y veras.

 

Ediciones de traduccion por: Denisse Rodriguez

 

 

Lessons Spain Taught Me

Kelli Meyer

Texas A&M University | 5 stories

Howdy, I'm a junior international politics major at Texas A&M University. I have loved traveling since I first went to Africa for a mission trip when I was 15. I spent this past summer interning with a nonprofit in the south of Spain, and this coming spring I will be spending my semester in China. I'm psyched to share some of my adventures and perspectives through College Tourist.


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